LA AFECTIVIDAD PERSONAL Y SOCIAL
Todos los seres vivos tienen órganos sensibles, que al recibir un estímulo les provoca una reacción. Los seres humanos también somos organismos sensibles y esta sensibilidad nos hace receptivos de estímulos que pueden venir, tanto del mundo externo (medio ambiente, clima, medio social, etc.) como del mundo interno (impulsos, deseos, tendencias, necesidades).
Nuestra sensibilidad nos permite experimentar un sinnúmero de fenómenos afectivos en forma constante y permanente. A este proceso de afectar y de ser afectados que ocurre entre el individuo y su medio, se le llama VIDA AFECTIVA.
La afectividad es una cualidad psíquica a través de la cual el individuo es capaz de experimentarse a si mismo y vivenciar, en lo más íntimo, la realidad externa. Es el modo como somos afectados interiormente por las circunstancias que se producen a nuestro alrededor.
La manera en que podemos ser afectados o estimulados, será por cualquier característica o cambio del mundo interno o externo, cuya energía o fuerza sea suficiente para influir en el sistema psicológico de la persona que está percibiendo. Estos estímulos van a provocar respuestas o activaciones emocionales que son los fenómenos afectivos. Estos varían y se clasifican según sea su duración, intensidad, permanencia y nivel de compromiso con el organismo en su totalidad. De esta manera, encontramos que sentimiento y emoción tienen un significado similar, pero el segundo implica un mayor componente fisiológico, implica una menor duración y una mayor intensidad. Sentimientos y emociones serían los pilares fundamentales que constituyen la afectividad, la cual se traducirá finalmente en un estado de ánimo
- Emociones: Reacciones afectivas transitorias.
- Sentimientos: Estados afectivos mas estables.
- Estados de ánimo: Tonalidad afectiva que compromete al organismo en su totalidad.
Los fenómenos afectivos se caracterizan por :
- Ser subjetivos: La afectividad convierte toda experiencia en vivencia interna. La manera como se viva una experiencia va a depender tanto del estímulo como de factores personales de quien la experimenta, como por ejemplo el temperamento, que se define como el estilo individual característico de acercarse y reaccionar ante las personas y las situaciones, que implica un componente biológico de la personalidad.
- Espontáneos: Los afectos surgen como reacción o resultado de la relación entre el individuo y su medio. Son involuntarios, por lo tanto no son ni buenos ni malos. Al trabajar con personas en general y especialmente con adolescentes y tratar de entender sus comportamientos, se debe tener presente que detrás de cada conducta existe un fundamento emocional que motiva a actuar de esa manera.
- Bipolares: lo que implica que se mueven de un polo a otro, según tres dimensiones, agradables o desagradables, generen placer o rechazo e intensos o neutros.
- Universales: Los afectos son universales en su forma de expresión. En cualquier parte del mundo la alegría o la tristeza que una persona experimenta es reconocible aunque no se entienda el idioma que habla o aunque no exprese palabras.

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