VALORO Y DESCUBRO A JESÚS COMO LA PRESENCIA Y MANIFESTACIÓN DEL AMOR DE DIOS
La proclamación del amor de Dios, corno mandamiento de la vida cristiana constituye una maravilla única, una fuente inagotable de asombro para la persona. El amor de Dios es objeto del primer mandamiento significa, además, que el amor, es decir lo más eminente lo mas valioso, lo único indiscutible de la vida e incluso más indiscutible que la vida misma, porque sin el amor la vida se torna indiferente y hasta insoportable. Si el primer mandamiento cristiano es amar, entonces la religión esta en el centro de la vida, coincide con lo mejor de lo humano y tiene necesariamente que despertar un eco en el corazón de las personas, ya que el corazón es justamente el órgano del amor.
El amor de Dios constituye según la nueva perspectiva un objetivo, se refiere al amor que es Dios y que procede de él, y gracias al cual sabemos algo del amor. Dice con toda precisión la primera carta de San Juan, el amor consiste no en que nosotros hallamos amado a Dios sino, en que él nos ha amado primero. Por eso el amor de Dios antes de ser objeto de una necesidad o de una obligación, es para nosotros objeto de un anuncio que somos invitados a escuchar.
El amor de Dios es plenitud. ...
El amor de Dios no es un sentimiento. ...
El amor de Dios está contenido en la sangre de Jesús ...
El amor de Dios es sacrifico. ...
El amor de Dios es de buena voluntad. ...
El amor de Dios ama por encima de la indiferencia del hombre...

No hay comentarios:
Publicar un comentario